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Los centros autorizados de tratamiento (CAT) de vehículos al final de su vida útil son las instalaciones en las que se lleva a cabo la tramitación de la baja administrativa de los vehículos del Registro de la Dirección General de Tráfico (DGT) así como la descontaminación de los mismos, el reciclado de algunas partes y la reutilización de las piezas y componentes que son susceptibles de ello. Para llevar a cabo estas operaciones sobre los vehículos al final de su vida útil, las instalaciones de los CAT están divididas en distintas zonas.

En este apartado se van a exponer en detalle las características de las distintas zonas de un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), así como la metodología de tratamiento que debe emplearse sobre los vehículos al final de su vida útil de cara a conseguir la mayor eficacia y eficiencia posible de los distintos procesos.

 

Zona de recepción

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de recepción de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

Cuando un usuario se pone en contacto con un centro autorizado de tratamiento (CAT) para entregar un vehículo al final de su vida útil, lo primero que el CAT debe hacer es requerirle al titular que le adelante una copia de toda la documentación en formato electrónico o, al menos, tratar de verificar que cuenta con ella. Con los datos de la documentación el CAT consultará previamente en el Registro telemático de la Dirección General de Tráfico (DGT) si la baja del vehículo en cuestión es tramitable y, sólo en caso de que lo sea, procederá a, o bien indicarle al titular que puede traer el vehículo o, en caso de que el vehículo no esté en condiciones de uso, el centro podrá ofrecer el servicio de recogida, si es que dispone de los medios necesarios.

Una vez recibido el vehículo en la instalación, lo primero que el CAT debe verificar es que efectivamente el vehículo cuenta con toda la documentación necesaria y que el chasis y la matrícula del vehículo se corresponden con los que figuran en la misma.

Sólo los centros autorizados de tratamiento (CAT) pueden tramitar la baja los VFVU del Registro General de Vehículos de la DGT al tiempo que emiten el certificado de destrucción de los mismos.

La normativa establece que la tramitación de bajas definitivas en las Jefaturas Provinciales de Tráfico, queda exclusivamente restringida a los siguientes supuestos:

  • bajas definitivas de los vehículos por traslado a otro país.
  • bajas definitivas de los vehículos de época o históricos, con valor de colección o destinados a museos, en funcionamiento o desmontados por piezas.
  • bajas definitivas de vehículos que materialmente no existan.

El resto de bajas, incluidas las de la maquinaria industrial matriculada, serán de tramitación obligatoria en el CAT.

En el caso de que se trate de bajas definitivas de vehículos incluidas en el ámbito de aplicación del Real Decreto 265/2021, de 13 de abril, sobre gestión de vehículos al final de su vida útil. Esto es:

  1. a) Vehículo: Medio de transporte autopropulsado, que incorpore al menos dos ruedas, ya sea completo, completado o incompleto, y con una velocidad máxima de diseño superior a 25 km/h, susceptible de ser matriculado ante la Dirección General de Tráfico.
  2. b) Automóvil:

– El vehículo a motor concebido y fabricado principalmente para el transporte de personas y su equipaje que tenga, como máximo, ocho plazas de asiento, además de la del conductor

– el vehículo de motor concebido y fabricado principalmente para el transporte de mercancías cuya masa máxima no sea superior a 3,5 toneladas

– el vehículo con tres ruedas simétricas y con un motor cuya cilindrada sea superior a 50 cm3 para los motores de combustión interna, o con una velocidad máxima por construcción superior a 45 km/h, con exclusión de los ciclomotores.

 

El CAT deberá emitir el certificado de destrucción del vehículo.

En el caso de bajas definitivas de vehículos no incluidos en el ámbito de aplicación obligatoria del Real Decreto 265/2021 tales como ciclomotores, vehículos pesados, vehículos especiales, etc. el CAT deberá emitir el certificado de “tratamiento medioambiental”.

Es importante señalar que, en los casos en los que el usuario pretenda tramitar la baja sin entregar el vehículo (por no existir, por haber sido robado, etc.), deberá dirigirse a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente para que sea allí donde le indiquen los pasos a seguir para realizar el citado trámite.

De cara a la tramitación electrónica de la baja administrativa de un vehículo al final de su vida útil desde las instalaciones de un centro autorizado de tratamiento, el procedimiento a seguir es el siguiente:

Verificación de la documentación

El titular o propietario del vehículo o la persona que lo represente, deberá presentar en el centro autorizado de tratamiento (CAT) junto con el vehículo, la siguiente documentación necesaria para poder iniciar la tramitación de la baja administrativa y su anotación en el Registro General de Vehículos de la DGT:

  1. a) Documentación que acredite la identidad del titular o propietario

En este punto es necesario distinguir entre si son personas físicas o jurídicas las titulares o poseedores de los vehículos:

  • Personas Físicas: Las personas físicas deberán acreditar su identidad a través de:

– Documento Nacional de Identidad.

– Si el solicitante es extranjero no comunitario Permiso o Tarjeta de Residencia.

– Si el solicitante es ciudadano de la Unión Europea NIE y el documento de identidad de su país.

  • Personas Jurídicas:Las personas jurídicas deberán acreditar su identidad a través del original del Número de Identificación Fiscal (NIF) o Código de Identificación Fiscal (CIF) junto con el DNI o documento que acredite la identidad de la/las persona/as física/as que la representan. Para evitar que los representantes de las personas jurídicas tengan que llevar hasta la instalación la documentación original que acredite que tienen poder para actuar en su nombre (escrituras, poderes notariales, etc.) podrá emplearse un Documento de Representación de Personas Jurídicas.
  1. b) Documentación que acredite la propiedad del solicitante (si no es el titular)
  • Si el titular o propietario hubiese fallecido, el solicitante deberá presentar el modelo de “Declaración responsable para la solicitud de baja definitiva de un vehículo por fallecimiento de su titular”.
  • Si el solicitante no es el titular, deberá presentar un documento que acredite la propiedad del vehículo (contrato de compraventa, factura, etc.).
  1. c) Permiso de Circulación y Tarjeta de Inspección Técnica del vehículo

– Si estos documentos han sido robados será necesaria copia de la denuncia interpuesta y, si han sido extraviados, será necesaria una declaración jurada del titular o poseedor que así lo indique.

En caso de que el CAT tenga cualquier duda sobre algún documento o no vea del todo claro cómo actuar, deberá ponerse en contacto con su Jefatura Provincial de Tráfico y, en ningún caso,
tramitar la baja por las responsabilidades posteriores que puede tener.

El CAT debe comprobar que toda la documentación presentada junto con el vehículo es correcta, es decir, que es completa y que el chasis y la matrícula del vehículo se corresponden con los que figuran en la documentación.

En cualquier caso, si faltase alguno de los documentos requeridos y mencionados en el punto anterior deberá indicársele al titular, propietario o persona autorizada que no se podrá tramitar la baja del vehículo hasta que no aporte toda la documentación.

 

Consulta de la tramitabilidad de la baja

El siguiente paso, es la comprobación de la tramitabilidad de la baja del vehículo. Esta operación se realiza a través de una aplicación informática que la Dirección General de Tráfico ha puesto al servicio de los centros autorizados de tratamiento (CATs).

La realización de esta consulta sólo será necesaria en los casos en los que el vehículo no esté en ese mismo instante en las instalaciones de CAT y el titular, propietario o persona autorizada solicite la recogida en la ubicación o domicilio del vehículo. Lo que se pretende con esta consulta es determinar si se puede ir o no a recoger el vehículo, ya que, si en la consulta apareciese algún impedimento para la tramitación de la baja, debería indicársele al titular o propietario y no recoger el vehículo.

En caso de que el vehículo estuviese en las instalaciones del CAT, se puede proceder a tramitar directamente la baja ya que la aplicación informática de la DGT realiza de forma automática la consulta de la tramitabilidad, comunicando igualmente al CAT cualquier impedimento que existiera para la tramitación de la misma. En caso de que la aplicación indicase que existe algún impedimento para dar de baja el vehículo, no se permitirá la entrada del vehículo en la zona de recepción del CAT y deberá indicarse al titular, propietario o persona autorizada que no se permitirá la entrada del vehículo hasta que no se resuelva el impedimento para darlo de baja.

 

Cumplimentación de la Solicitud de Baja

Una vez realizada la comprobación de la documentación y la consulta de tramitabilidad con resultado conforme, se llevará a cabo la cumplimentación del documento «Solicitud de baja definitiva por CAT» que deberá ser firmado por el titular, propietario o persona autorizada.

La solicitud incluye una declaración que indica que el solicitante tiene facultad de disposición sobre el vehículo. El modelo de solicitud puede encontrarse en la página web de la DGT y en la de SIGRAUTO y es recomendable que el CAT lo tenga disponible para aquellos usuarios que lo necesiten.

La solicitud de baja es posiblemente el documento más importante del trámite y, por tanto, debe estar firmada por el titular o propietario. En casos excepcionales éste puede autorizar por escrito a una tercera persona para realizar esta gestión, haciendo constar en la autorización el carácter gratuito de la misma.

Tramitación de la baja de un vehículo y emisión del certificado de destrucción o de tratamiento medioambiental

Una vez que el vehículo y toda la documentación correspondiente estén en sus instalaciones, el CAT procederá a tramitar la baja del vehículo en cuestión a través de la aplicación puesta en marcha por la DGT y, posteriormente, cumplimentará y firmará el Certificado de Destrucción, en los casos de que se trate de vehículos dentro del ámbito de aplicación del Real Decreto 265/2021, o el Certificado de Tratamiento Medioambiental en el resto de los casos.

Tras la tramitación de la baja, el CAT simplemente tendrá que tener a disposición del titular, propietario o persona autorizada el informe de tramitación de la baja que genera la aplicación de la DGT y el Certificado de Destrucción o de Tratamiento Medioambiental, aunque sería recomendable enviarle copia de los dos documentos a través de cualquier medio adecuado.

La Dirección General de Tráfico ha hecho especial hincapié en que el Certificado de Destrucción o de Tratamiento Medioambiental y la baja del vehículo tengan la misma fecha y considerará como infracción grave la disparidad de fechas entre ambos documentos.

En el supuesto de que existiese algún impedimento para poder tramitar la baja, la aplicación de la DGT emitirá un documento acreditativo del defecto a subsanar que el centro autorizado de tratamiento deberá entregar al titular, propietario o persona autorizada, al objeto de que éste pueda proceder a subsanarlo, así como indicarle que una vez subsanado el impedimento, deberá volver al centro autorizado de tratamiento para llevar a cabo el trámite de baja.

Sólo a partir de que la baja esté efectivamente tramitada, se procederá a la emisión del Certificado de Destrucción o de Tratamiento Medioambiental y se permitirá el depósito del vehículo en la ZONA DE RECEPCIÓN de la instalación.

 

Documentación a archivar por el CAT

Una vez finalizado el proceso de tramitación de la baja y entregada al usuario la documentación correspondiente, el CAT procederá al archivo de la documentación original del vehículo y del titular o propietario en formato papel y al archivo de la documentación generada en el proceso de tramitación en formato papel y/o electrónico. En resumen, el CAT debe archivar por cada vehículo que se dé de baja en sus instalaciones, la siguiente documentación:

  • Documentación acreditativa de la identidad del titular o propietario según lo descrito anteriormente.
  • Permiso de circulación y tarjeta de inspección técnica del vehículo o la declaración de haberla extraviado o copia de la denuncia por robo.
  • Solicitud de baja definitiva firmada.
  • Resultado de la consulta de tramitabilidad.
  • Justificante de Entrada.
  • Justificante de Salida.
  • Informe de baja.
  • Certificado de Destrucción o de Tratamiento Medioambiental.

Sería conveniente que el CAT guardase en formato electrónico, bien en carpetas (informáticas no físicas) individuales o, al menos, en una carpeta por cada día, como mínimo el informe de baja en pdf. Además, sería interesante contar con una base de datos o aplicación informática en la que se puedan hacer consultas a través de la fecha, la matrícula, el DNI del titular u otros parámetros. Esta base de datos será de gran ayuda cuando se quiera encontrar un expediente en el archivo físico.

Para evitar cualquier tipo de problema con los documentos recogidos, se recomienda «inutilizarlos» mediante algún medio como puede ser colocar un sello que deje claro que no es utilizable o incluso un corte en el caso de los documentos del vehículo. En cualquier caso, debe cumplirse con los requisitos de la Ley de Protección de Datos.

Las Jefaturas Provinciales de Tráfico podrán llevar a cabo inspecciones a los CATs en relación a los procesos de tramitación de la baja de vehículos y de archivo de la documentación correspondiente a cada baja tramitada. En caso de que se detectasen irregularidades graves del uso del certificado de identificación electrónica o del archivo de documentaciones, la DGT revocaría el certificado entregado al CAT y comunicaría este hecho a la Consejería de Medio Ambiente correspondiente para que tomase las medidas oportunas en relación con la autorización como gestor de vehículos al final de su vida útil.

 

Finalmente, una vez se haya procedido a la tramitación de la baja administrativa y se haya emitido el certificado de destrucción, el vehículo será llevado a la ZONA DE RECEPCIÓN donde podrá permanecer como máximo 30 días antes de ser sometido al proceso de descontaminación.

 

Zona de descontaminación

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de descontaminación de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

 

Operativa

La descontaminación de los VFVUs, debe ser previa a cualquier otro tratamiento, debe llevarse a cabo en la ZONA DE DESCONTAMINACIÓN y constituye la parte más importante del proceso de tratamiento, ya que en ella son retirados los fluidos y elementos peligrosos que forman parte del mismo y que confieren al vehículo la condición de residuo peligroso.

En las operaciones de descontaminación, los CATs deberán asegurar un grado de descontaminación adecuado de los VFVUs, de forma que, en la fase de almacenamiento posterior a la descontaminación, se reduzca al mínimo la posibilidad de contaminación por derrames o goteos.

Tras la entrada en vigor del Real Decreto 265/2021, las siguientes operaciones deben ser realizadas por un CAT a todos los vehículos al final de su vida útil (VFVUs) antes de someterles a ninguna otra operación. La secuencia de acciones que se expone a continuación es un ejemplo pero puede seguirse cualquier otra teniendo en cuenta que es recomendable que la retirada de la batería se realice como primer paso y asegurando que el resultado sea el mismo.

 

  1. Retirar la batería: conviene que esta sea la primera operación de la descontaminación del vehículo para evitar los riesgos de incendio por chispa eléctrica. Si se quiere verificar el estado de algún componente para el que sea necesario contar con alimentación eléctrica, deberá hacerse con anterioridad a esta operación.
  2. Quitar o abrir los tapones del combustible y del aceite del motor: esto es recomendable para facilitar la extracción del aceite y del combustible independientemente de si se va a realizar esta extracción por gravedad o por aspiración.
  3. Poner el mando de la calefacción a máxima temperatura (si es manual): esto ayudará a la extracción del fluido de refrigeración.
  4. Retirada del combustible: es conveniente retirar cuanto antes el combustible del vehículo para evitar los riesgos asociados. Para su extracción puede, o bien perforarse el depósito en varios puntos, o bien acceder al aforador para la extracción del combustible por aspiración. La perforación debe realizarse evitando cualquier posibilidad de producir una chispa eléctrica. Por ello, si se emplean taladros, éstos deben ser neumáticos y no eléctricos, las puntas de los mismos deben ser de un material que evite las chispas (p.e. Berilio) y, en todo caso, debe asegurarse una conexión a tierra entre el vehículo y el equipo utilizado.
  5. Retirada de los siguientes fluidos o elementos peligrosos: se procederá a retirar los fluidos, materiales y componentes clasificados como residuos peligrosos y se almacenarán en sus correspondientes depósitos, que estarán debidamente etiquetados.
  • Aceites del motor, del diferencial y de la caja de cambios.
  • Líquido de Frenos
  • Líquido de refrigeración y anticongelante

Los medios utilizados para la retirada de estos fluidos (embudos, bombas, bidones, etc.) deberán estar asignados exclusivamente a un solo tipo de fluido y estar debidamente identificados y etiquetados de forma que no sea posible su utilización para otros tipos. Esto significa que los utilizados para retirar la gasolina tienen que ser diferentes que los utilizados para retirar el gasoil, los aceites, los líquidos de frenos, etc.

Es conveniente que la retirada de los fluidos se haga evitando derrames por lo que es recomendable que los sistemas de extracción estén provistos de un embudo con un tubo telescópico, u otro sistema similar, ajustable en altura que permita situarlo lo más cerca posible de los orificios de salida.

A partir de este momento es recomendable y casi imprescindible volver a bajar el vehículo para continuar con el proceso.

  1. Retirada de los siguientes fluidos o elementos peligrosos: se procederá a retirar los fluidos, materiales y componentes clasificados como residuos peligrosos, que se almacenarán en sus correspondientes depósitos, que estarán debidamente etiquetados.
  • Fluidos del sistema de aire acondicionado, del depósito de gas licuado y cualquier otro fluido peligroso no necesario para la reutilización de algún elemento.
  • Filtros de aceite y de combustible.
  1. Retirada y/o neutralización de los dispositivos pirotécnicos: esta operación sólo debe llevarse a cabo en los casos en los que los dispositivos pirotécnicos no se hayan «disparado» por cualquier motivo antes de la entrada del vehículo en el CAT. Tanto si se retiran como si se van a neutralizar, es recomendable que hayan transcurrido unos 20 minutos desde la desconexión o retirada de la batería.
    En caso de que los dispositivos pirotécnicos vayan a ser neutralizados (es decir activados) se recomienda hacerlo sin extraerlos del vehículo y de forma remota manteniendo las ventanillas bajadas para mitigar su explosión en el interior del vehículo. Para ello, existen herramientas específicamente desarrolladas que permiten llevar a cabo esta operación de forma segura.

Las operaciones de descontaminación de los VFVUs cumplirán con la normativa establecida, de manera que se favorezca la reutilización y el reciclado, por este orden.

Los fabricantes de vehículos, materiales y equipamientos están obligados a proporcionar la información necesaria que facilite al CAT la identificación de los distintos componentes y la localización de las sustancias peligrosas. Esta información se recoge en el DVD denominado IDIS (International Dismantling Information System).

Es obligatorio utilizar siempre gestores autorizados para la gestión de los residuos generados durante la descontaminación.

 

Zona de almacenamiento de residuos

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de almacenamiento de residuos de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

La ZONA DE ALMACENAMIENTO DE RESIDUOS es, sin duda, una de las áreas más importantes y a las que conviene prestar especial atención y cuidado. En esta zona se almacenarán de manera temporal y en las condiciones correctas de higiene y seguridad, los residuos que se generan en los procesos de descontaminación y de fomento del reciclado, antes de su entrega a un gestor de residuos debidamente autorizado.

La forma de proceder para el caso de los fluidos peligrosos dependerá en gran medida del tipo de sistema que se utilice para la extracción de los mismos. En algunos casos, la extracción se va a realizar con sistemas que, mediante bombeo, llevarán los fluidos directamente a la zona de almacenamiento de residuos y, en otros, será necesario utilizar unidades móviles o depósitos intermedios antes de ser finalmente depositados en esta zona.

En cualquier caso, los residuos deben ser finalmente almacenados en depósitos adecuados, lo que implica que no sólo deben tener las características técnicas establecidas para cada tipo de fluido sino que deben tener una capacidad de almacenamiento apropiada al número de vehículos que se tratan en la instalación.

Además de los depósitos para los fluidos, deben utilizarse contenedores adecuados para otros residuos peligrosos como son las baterías o los filtros de aceite y de combustible.

Todos los depósitos deben estar correctamente identificados (etiquetados) de manera que no se produzcan mezclas y se eviten otros tipos de problemas.

Aquellos depósitos que contengan residuos peligrosos deberán estar identificados mediante una etiqueta que será adherida al contenedor o embalaje que contiene el residuo.

Para todos los residuos (peligrosos y no peligrosos), el CAT debe contar con gestores autorizados para la retirada de cada uno de ellos y contar con un documento de aceptación emitido por éstos últimos. El CAT deberá llevar un registro de todos los residuos extraídos de los vehículos así como de las distintas entregas de residuos a los correspondientes gestores. De cada una de estas entregas, el CAT deberá guardar la documentación establecida por la legislación vigente de forma que pueda justificar en todo momento haber realizado la correcta gestión de todos los residuos generados. Asimismo, el CAT deberá presentar ante el órgano competente de su Comunidad Autónoma, con la periodicidad y los plazos fijados en su autorización, los informes y/o memorias sobre la gestión realizada con los residuos.

El tiempo máximo de almacenamiento de cualquier residuo peligroso es de 6 meses (en casos debidamente justificados, el CAT puede solicitar una ampliación del período de almacenamiento de los residuos peligrosos) y de 2 años para los residuos no peligrosos destinados a valorización.

 

Zona de desmontaje

La gran mayoría de los CATs cuentan con todas las zonas que se describen aqui, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, algunas de ellas no son obligatorias.

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de desmontaje de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

En la ZONA DE DESMONTAJE (que en ocasiones puede ser la misma que la zona de descontaminación) se realizan fundamentalmente dos tipos de tareas que abordaremos separadamente:

Operaciones de fomento del reciclado

Según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, de cara a facilitar la preparación para la reutilización y el reciclado y asegurar el cumplimiento de los objetivos de preparación para la recuperación, además de lo mencionado anteriormente, se deben retirar los siguientes elementos de los vehículos, siempre que no vayan a ser retirados en procesos posteriores del tratamiento y sea necesaria su retirada para alcanzar los objetivos marcados:

  • Vidrios.
  • Catalizador.
  • Componentes metálicos que contengan cobre, aluminio y magnesio.
  • Neumáticos.
  • Componentes plásticos de gran tamaño (parachoques, salpicaderos, depósitos de fluido materiales).

En caso de que vayan a retirarse los neumáticos, ya sea como parte de las operaciones de fomento del reciclado (debido a que no van a ser recuperados posteriormente) o como parte de la preparación para la reutilización de componentes, convendrá hacerlo cuando el vehículo se encuentre elevado y se estén extrayendo los fluidos en el proceso de descontaminación. Lo mismo es aplicable al catalizador.

El CAT que prepare neumáticos para la reutilización podrá encargar por sí mismo el tratamiento de los neumáticos derivados de la preparación para la reutilización a través de gestores autorizados, podrá llegar a acuerdos con sistemas de responsabilidad ampliada del productor o solicitará a los profesionales que los adquieran un certificado anual relativo al número de neumáticos procedentes de dicho CAT y de la entrega a un gestor autorizado de un número equivalente de neumáticos, con identificación de este gestor. Los profesionales que adquieran neumáticos de un CAT procedentes de la preparación para la reutilización, dejarán, en su caso, constancia en su archivo cronológico de la procedencia de los neumáticos adquiridos y de la entrega a un gestor autorizado de la misma cantidad de neumáticos.

 

Preparación para la reutilización de componentes

Como ya se ha señalado anteriormente, esta actividad puede llevarla a cabo el CAT por sí mismo o a través de otros siempre que se garantice el cumplimiento con los objetivos de preparación para la reutilización establecidos en la normativa. Es importante destacar que, tanto la jerarquía de residuos establecida en la propia Directiva Marco de Residuos como el propio Real Decreto 265/2021, establecen claramente que debe procederse dando prioridad a la preparación para la reutilización frente a otras formas de recuperación de los materiales. El CAT debe separar las piezas y componentes que se puedan preparar para la reutilización y comercializarlas como piezas usadas o de segunda mano.

Las piezas y componentes que puedan ser reutilizadas y, por lo tanto, comercializadas como piezas de segunda mano, no serán consideradas como residuos.


Por otro lado, todas aquellas piezas que finalmente no sean comercializadas o enviadas a remanufacturación, deberán remitirse a un gestor autorizado de residuos.

 

Zona de almacenamiento de componentes

La gran mayoría de los CATs cuentan con todas las zonas que se describen aqui, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, algunas de ellas no son obligatorias.

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de almacenamiento de componentes de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

Las piezas y componentes susceptibles de ser reutilizados que se retiren en la fase de desmontaje deberán almacenarse en la ZONA DE ALMACENAMIENTO DE COMPONENTES tratando de asegurarse de que éstos pueden ser localizados e Identificados de forma eficaz.

 

Zona de almacenamiento de VFVUs descontaminados

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de almacenamiento de VFVUs descontaminados de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

Los vehículos al final de su vida útil descontaminados y desmontados serán depositados en la ZONA DE ALMACENAMIENTO DE VFVU DESCONTAMINADOS a la espera de operaciones posteriores de prensado (si se realizan) y fragmentación.

Es bastante habitual que los CATs utilicen la zona de almacenamiento de los vehículos descontaminados como un segundo almacén de componentes reutilizables de manera que, si algún cliente solicita algún componente que no está en el almacén, éste pueda retirarse de los vehículos que se encuentran almacenados en esta zona (normalmente suelen ser pequeñas piezas o elementos cuya retirada y almacenamiento no tendría, a priori, sentido en el proceso de desmontaje). Este suele ser el motivo, junto a otros ligados a la gran fluctuación del precio de la chatarra, que implica que esta zona normalmente tenga grandes dimensiones.

La zona de almacenamiento de vehículos descontaminados, aunque a veces el CAT la considere como un segundo almacén, sólo debe destinarse a vehículos descontaminados. Por lo tanto, ningún vehículo deberá contener alguno de los residuos cuya retirada forme parte del proceso de descontaminación y no deben almacenarse componentes sueltos.

El tiempo máximo de almacenamiento de los vehículos descontaminados y desmontados es de 2 años.

 

Zona de preparación para el transporte y compactación

 

La gran mayoría de los CATs cuentan con todas las zonas que se describen aqui, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, algunas de ellas no son obligatorias.

A continuación se muestran las funciones y los requisitos técnicos mínimos a los que, según lo establecido en el Real Decreto 265/2021, debe ajustarse la zona de preparación para el transporte y compactación de los centros autorizados de tratamiento de VFVUs, independientemente de otros requerimientos que le sean de aplicación (protección contra incendios, industria, higiene y salud laboral, etc.).

Operativa

Tal y como se ha mencionado al describir las distintas fases o procesos, la preparación para el transporte incluye la posible compactación o no de los vehículos para optimizar el mismo.

Asimismo, y tal y como se ha mencionado en el apartado relativo a las características de las distintas zonas, no todos los CAT realizan en sus instalaciones operaciones de compactación de los VFVUs ya que, cuando las distancias no son excesivamente grandes, es más rentable enviar directamente los vehículos a una instalación autorizada de fragmentación.
En caso de que el CAT realice la compactación previa de los vehículos, es muy importante que lo haga en una ZONA DE COMPACTACIÓN con las características mínimas descritas en el apartado correspondiente.

Es obligatorio que el destino final de los VFVUs descontaminados y desmontados (compactados o no) sea una instalación de fragmentación. En caso de que el gestor que retire los vehículos sea un intermediario, es obligatorio que el CAT solicite un documento acreditativo de la posterior entrega de los vehículos a una instalación de fragmentación.